domingo, 2 de enero de 2011

"Homo suis metibus mortalis,desideriis suis inmortalis"

Hola!

Comenzando el año e intentando escribir algo tan filósoficamente profundo como el título de la entrada, que quiere decir "El hombre por sus miedos mortal, por sus deseos inmortal". Y paradójicamente el deseo de la inmortalidad es el que ha llevado a las culturas (sin excepción) a lo largo del tiempo a inventar/crear/edificar para lograr ése difícil deseo, para no sucumbir ante la incógnita mortal, el humano se ha dicho a sí mismo creador, semi-dios, heredero, hijo de Dios(es) entre otras múltiples denominaciones acompañadas de todo un discurso legitimador de su inmortalidad...


Han sido creadas obras majestuosas en pro de la satisfacción divina para que ese deseo sea concedido, recordemos simplemente las Pirámides de Gizá, y aquí en México las manifestaciones son también claro ejemplo, como las suntuosas tumbas de Monte Albán, la impresionante cantidad de ofrendas funerarias que existen en todo lo largo y ancho del país. Pero ése deseo no es una cualidad del pasado, hoy en día, la ciencia busca cada día de una forma u otra el alargar la vida a lo más que sea posible (Medicina, Criogenia, Genética incluso entre otras), pero, no se han dado cuenta de algo...


La búsqueda de la inmortalidad ya no tiene razón de ser, la respuesta ha sido encontrada hace algún tiempo ya, no hablo de décadas, ni siquiera de siglos, podría estar hablando hasta de millones de años!


¿Cómo? ¿Tanto tiempo con la respuesta en frente y ni siquiera tienen idea de qué es?


Voy a adelantarles algo, éste singular invento tiene diversas formas, variantes regionales pero sin duda tiene elementos universales que podemos identificar, no se la fecha exacta de su nacimiento, de hecho parece ser que nadie la sabe a ciencia cierta...


Amigos, amigas y público en general, ahora les será revelado el nombre del invento que revolucionó la permanencia del hombre en el planeta, éste es:


(coloque música de suspenso aquí)


El lenguaje


No, no es una broma, piénsenlo, Keops, Kefrén y Micerino lograron su objetivo, son inmortales en la memoria de todos nosotros gracias al lenguaje, su historia fue transmitida por medio de la tradición oral, escrita, por medio de signos, símbolos, íconos y hasta imágenes impresas en asombrosas obras arquitectónicas.


Y no son los únicos que han sobrevivido de ésta manera, podríamos hacer todo un repaso histórico de personajes que gracias a lo que han hecho o dicho sobreviven, y así hasta Pedro Infante y su inocente Pepe el Toro, el dramaturgo (o dramático) Shakespeare, Lola Beltrán (con todo y su cucu...ru- cucú) y la lista se volvería interminable...


No hay mejor bálsamo conservador que el lenguaje, de manera que a través de escritos, mitos, leyendas, canciones, poemas, obras, habladurías, chismes, bromas, cuentos, novelas, etcétera se han preservado millones de hombres y mujeres, porque aunque sean personajes "ficticios" no debemos descartar a los Hansel y Gretel que inspiraron para éste cuento, o quién habrá sido tan blanca como la nieve para lograr que escribieran sobre su envidiable belleza, y qué decir de todos aquellos anónimos que sirvieron de maniquíes vivientes para los grandes pintores o l@s que se volvieron notas musicales de una obra de Beethoven o de Bach y ahora son inmortales, porque los conocemos e identificamos perfectamente.


¿Siguen dudando?


Pues éste invento es aun más poderoso, porque con él hemos creado nuestra realidad, porque todo lo que conocemos, es porque existe en un universo conceptual y todo aquello que no tiene nombre no existe para nosotros, y todo lo que tiene nombre aun aunque no lo hayamos visto nunca (tal vez porque ni siquiera es visible o tangible) es parte de nuestra realidad, piensen en conceptos como el amor, el odio a quienes nadie los ha visto pero sabemos que existen, o los descubrimientos que se hacen de planetas lejanos que son nombrados con un número de serie, no existían en nuestra cabeza porque en realidad no tenían descripción o nunca habían sido publicados o simplemente la noticia no había llegado hasta nuestros ojos u oídos... Hasta los bebés, solo existen "oficialmente" hasta que su  nombre es escrito en un acta en el Registro Civil. Curioso ¿no?


Así que aguas con lo que dicen, con su lenguaje, porque a final de cuentas es lo que definirá si serán o no inmortales.


Poderosa la Palabra, así es.


Ya me fui


** Nota: Saludos a Liz, Dibu, Limón, Ivette y ______ (coloque su nombre aquí si por alguna razón a mí se me pasó) porque sus letras son muestra de las maravillas que se pueden crear con el lenguaje, y que sin dudas tienen más inspiración que muchos literatos de papel envidiarían... Los Quiero Mucho Mucho**

2 comentarios:

  1. Hay una frase q dicè q tengas cuidado con lo q dices xq podrìa matar (ò matarte) y creò q es muy cierto.. hay q cuidar lo q se dicè, tal vez x eso en parte soy amante de las letras.. xq no todo es tan NO ni tan SÌ.. aunque tambièn cada persona le da la entonaciòn q quiera y eso puede ser un problema.. Oh Dilema!!

    Un besote mi Pao.. (:

    ResponderEliminar
  2. ahh donde coloco mi nombre porque se te paso (llorare y llorare) no pasare a la historia porque no inmortalizaste mi nombre en tu escrito.

    Bueno yaa, muy chido el post pao estas logrando tu permanencia en el tiempo a traves de tu lenguaje escrito. Con el lenguaje construimos nuestra realidad. Que interesante!

    ResponderEliminar